Nuestros corazones de mudanza... Tan mutables como la luna... Envolviendo los recuerdos en papeles de burbuja... preciosa tu frase Zoé. Te vayas o no te vayas, todo irá bien.
Irse de Sevilla debe ser muy difícil. Sevilla sin sevillanos...qué maravilla. Pero la ciudad creo que es casi perfecta. Casi. Le falta el mar. Pero está ahí al lado. Cuando vuelvo por las mañanas del trabajo, caminando por el paseo de las delicias, bajo la sombra de esas trepadoras, mirando de frente la Torre del Oro, pienso siempre: qué bien se está aquí, qué bien estar aquí. Eso no quiere decir que no haya otros sitios mejores. Pero el corazón se le pega a uno a Sevilla, a sus atardeceres. Y el barrio -los Remedios- es tan comodo...Que elijas lo mejor. Un beso.
Laura Garabata! Las semanas pasan y creo que el final se acerca... o el principio, según como lo veamos. Voy a volver a mis tierras, 1600km más al norte... Espero yo también que todo vaya bien aunque si te digo la verdad, después de 6 años en Sevilla, estoy muerta de miedo y de pena con la idea de irme!! bises!!
Francisco, a mí me pasaba lo mismo!!! Yo trabajaba en el edificio Cristina, viviendo en los Remedios. Cada vez que cruzaba el puente pensaba que el día que ya no le viera la magia a esta ciudad, me tendría que marchar y buscar otro "Puerto Esperanza" como decía nuestro amigo Capri. El tema es que sigo igual de enamorada de Sevilla, pero la vida avanza y por diversas razones me tengo que ir. No quiero pensar en cerrar las maletas y el último cartón. Sevilla me ha enamorado, y esté donde esté, esto no ha hecho nada más que empezar... Besos!
3 comentarios:
Nuestros corazones de mudanza... Tan mutables como la luna... Envolviendo los recuerdos en papeles de burbuja... preciosa tu frase Zoé. Te vayas o no te vayas, todo irá bien.
Un abrazo enorme,
Garabata.
Irse de Sevilla debe ser muy difícil. Sevilla sin sevillanos...qué maravilla. Pero la ciudad creo que es casi perfecta. Casi. Le falta el mar. Pero está ahí al lado. Cuando vuelvo por las mañanas del trabajo, caminando por el paseo de las delicias, bajo la sombra de esas trepadoras, mirando de frente la Torre del Oro, pienso siempre: qué bien se está aquí, qué bien estar aquí. Eso no quiere decir que no haya otros sitios mejores. Pero el corazón se le pega a uno a Sevilla, a sus atardeceres. Y el barrio -los Remedios- es tan comodo...Que elijas lo mejor. Un beso.
Laura Garabata! Las semanas pasan y creo que el final se acerca... o el principio, según como lo veamos. Voy a volver a mis tierras, 1600km más al norte... Espero yo también que todo vaya bien aunque si te digo la verdad, después de 6 años en Sevilla, estoy muerta de miedo y de pena con la idea de irme!! bises!!
Francisco, a mí me pasaba lo mismo!!! Yo trabajaba en el edificio Cristina, viviendo en los Remedios. Cada vez que cruzaba el puente pensaba que el día que ya no le viera la magia a esta ciudad, me tendría que marchar y buscar otro "Puerto Esperanza" como decía nuestro amigo Capri. El tema es que sigo igual de enamorada de Sevilla, pero la vida avanza y por diversas razones me tengo que ir. No quiero pensar en cerrar las maletas y el último cartón. Sevilla me ha enamorado, y esté donde esté, esto no ha hecho nada más que empezar... Besos!
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