El grito inconsolable de su madre, mi amiga.
Le necesidad de un abrazo largo, para intentar aferrarnos a la Vida, a pesar de todo.
La impotencia de las palabras.
El llanto silencioso y continuo de todos los presentes quienes, por lógica de vida, nunca deberían haber presenciado esta muerte.
Y Elliott, con sus 4 mesesitos, tan pálido y tan indefenso en la misma cuna que al nacer.
Para acompañarlo en su último viaje, sus padres, su familiares e amigos, y como no, todos los símbolos de su día a día: sus peluches, su mantita...
Una nueva Estrella brilla. Elliott alumbrará siempre nuestros caminos.
Con todo este dolor y la injusticia que me comen por dentro, solo quiero informaros acerca del Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante y dejaros este link:
http://www.aepap.org/familia/smsl.htm
4 comentarios:
lo siento muchísimo, os acompaño en el dolor a todos vosotros que lo amásteis, ese amor seguro que lo sintió y fue dichoso el tiempo que estuvo entre nosotros, ahora se quedará para siempre vivo en los que le conocieron y amaron y más allá, el misterio que el amor espera del reencuentro
Gracias por tus palabras de apoyo Francisco. La verdad es que estos dias estan siendo muy dificiles y una muerte asi nos ha parecido a todos muy muy injusta y totalmente inesperada... El consuelo que tengo es que me ha pillado estando en Francia, asi puedo ayudar a mi amiga en todo lo que necesita ella. Espero que tu estes de maravilla, voy a visitar tu blog, he visto que has vuelto a brillar... Un abrazo!
De tal manera les habrá perdido así mismo la muerte de Elliott a sus padres.
Que ahora se preguntaran quines son ellos.
Lo siento, lo siento de corazón.
Un beso
Aviador Capotado, es cierto. Yo también me pregunto como uno puede seguir adelante y encontrar una razon para vivir después de eso. Al morir Elliott, han perdido parte de ellos mismos.
Un beso fuerte, gracias por tus palabras.
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